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Los trastornos musculoesqueléticos, también llamados TME, son una de las enfermedades de origen laboral más comunes en toda Europa, y un riesgo inherente a la actividad logística de una empresa.  Afectan principalmente a la espalda, cuello, hombros y extremidades y pueden generar desde pequeñas molestias, a bajas laborales, o incapacidad en los casos más graves.

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, los TME pueden llegar a costar miles de millones de euros a los empresarios, evitarlos ayudará a mejorar las vidas de los trabajadores y tendrá un gran impacto en su productividad y actividad diaria, por lo tanto, evitarlos tiene sentido desde un punto de vista empresarial.

 Logística: Desde la recepción a la expedición

Los accidentes en el trabajo son dos veces más frecuentes en el sector de la logística que en cualquier otro debido a la gran actividad física.  Para prevenir los accidentes ,el primer paso es un análisis detallado del entorno de trabajo y de las diferentes tareas que tienen lugar en un almacén:

Estas tareas requieren de numerosos movimientos, que implican, en ocasiones, levantamiento y manipulación de cargas pesadas, posturas forzadas, movimientos bruscos, vibraciones…. Para evitar las lesiones se deben estudiar los riesgos asociados a cada puesto de trabajo y adoptar las medidas necesarias.

En la Unión Europea, el 28% de los trabajadores del sector del transporte sufren dolor de espalda y un 25% de dolor muscular.

Fuente: Empleo, Trabajo y Diálogo Social de SFP

Un encargado de realizar pedidos ayuda a garantizar el funcionamiento de logística del almacén

► ¿A qué riesgos pueden estar expuestos los operarios de almacén?

Los riesgos a los que se pueden exponer en un almacén son muy diversos:

  • Dolor, hormigueo, calor, calambres… son los principales síntomas asociados con el TME.
  • El uso intensivo de ciertas áreas musculoesqueléticas puede provocar lesiones graves.
  • También existen limitaciones medioambientales: corrientes de aire, demasiado calor o temperaturas demasiado bajas también son riesgos potenciales para los empleados de un almacén.
  • Aumento de la fatiga auditiva si está expuesto a sonidos estridentes y a volúmenes altos.

Accidentes de trabajo

Los posibles accidentes de trabajo en un almacén también pueden deberse a problemas organizativos: riesgos ligados con la circulación de personas, carros, toros y cualquier otra máquina que circule por el almacén.

  • Esguinces, dislocaciones, fracturas, hematomas…
  • Caída de algún producto pesado.
  • Productos peligrosos (químicos y/o biológicos).

Restricciones físicas

  • Vibración de cualquier maquinaria del almacén.
  • Riesgos de exposición al frío (por ejemplo, en una cámara frigorífica).
  • Cargar objetos manualmente.
  • Estar de pie de forma prolongada.
  • Gestos repetitivos.
  • Movimientos forzados: Columna vertebral, hombros, codos y muñecas.

La visita médica ayuda a evitar lesiones

► ¿Cuáles son las acciones para prevenir los trastornos musculoesqueléticos?

Revisiones médicas periódicas

Las visitas médicas regulares son absolutamente esenciales para profesiones tan físicas. El médico puede verificar el estado de salud de las personas que trabajan en un almacén y advertir en caso de trastornos graves, recomendándose una revisión anual.

Durante la visita médica, se debe tener en cuenta:

  • La capacidad del empleado para soportar cargas superiores a 55kg.
  • Que se haya llevado a cabo un examen clínico para verificar la capacidad profesional de los  empleados y que no se haya detectado ningún síntoma como dolor o incomodidad.

Acciones preventivas

Es posible limitar el TME mediante acciones preventivas y organizativas en el almacén:

  • Organiza áreas de almacenamiento para mejorar el acceso y garantizar la seguridad de los empleados.
  • Utiliza equipo de manipulación adecuado para cada mercancía (peso, forma, volumen).
  • Crea áreas bien definidas de circulación y almacenamiento.
  • Establece reglas y áreas de tráfico.
  • Revisa el buen estado de las estanterías para evitar que se caiga la mercancía.
  • Reemplaza el equipo en mal estado, como palets por ejemplo.
  • Introduce el material de almacén adecuado para facilitar el trabajo de los operarios y prevenir accidentes. Por ejemplo el uso de carretillas o transpaletas para manipular mercancías.
  • Limita el peso de los paquetes de los productos.
  • Forma al personal del almacén sobre cuáles son las acciones correctas a adoptar en el lugar de trabajo.

Gracias a estas acciones, los posibles riesgos a los que están expuestos los empleados se disminuirán considerablemente.

Los 5 puntos clave a recordar:

  • Los trabajadores de almacén realizan muchos esfuerzos físicos y están más expuestos a los TME (trastornos musculoesqueléticos)
  • Para evitar lesiones es importante la prevención que pasa por realizar una correcta evaluación de los riesgos en función del puesto de trabajo y las tareas a realizar, además de visitas médicas regulares.
  • Formar al personal en materia de prevención de riesgos laborables.
  • Dotar a los empleados de los recursos que les permitan realizar su trabajo de la forma más adecuada (diseños ergonómicos, maquinaria,…)
  • Organizar el almacén y los puestos de trabajo bajo el enfoque de prevención de trastornos musculoesqueléticos.

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Categorías: Embalaje

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