Las alternativas al plástico en el embalaje están ganando protagonismo a medida que empresas y consumidores buscan soluciones más sostenibles para reducir su impacto ambiental. En España, el consumo de bolsas de plástico ha disminuido cerca de un 40% en los últimos años, reflejando una transformación en los hábitos de compra y una mayor concienciación sobre la importancia de utilizar materiales más responsables.
Durante una entrevista radiofónica, Sandra Marimón, directora de Compras de Rajapack España, analizó cómo está evolucionando el sector del embalaje, el crecimiento de las alternativas al plástico y los retos que aún quedan por delante para avanzar hacia modelos más sostenibles.
¿Qué valoración hacen desde Rajapack de la importante reducción del uso de bolsas de plástico en España?
La reducción cercana al 40% registrada en los últimos años es una señal muy positiva. Demuestra que la combinación de regulación, concienciación ciudadana e innovación en materiales sostenibles está funcionando.
Cada vez existe una mayor sensibilidad medioambiental tanto por parte de los consumidores como de las empresas. Sin embargo, creemos que el gran desafío actual ya no es únicamente reducir el número de bolsas de plástico que utilizamos.
Ahora debemos centrarnos en diseñar embalajes más eficientes, capaces de utilizar menos recursos y facilitar su reutilización o reciclaje al final de su vida útil. El verdadero avance consiste en pensar en todo el ciclo de vida del embalaje y no únicamente en el material con el que está fabricado.
¿Las empresas exigen hoy más soluciones de embalaje sostenible que hace unos años?
Sin ninguna duda.
Hace algunos años las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad aparecían en las conversaciones comerciales de forma puntual. Actualmente forman parte de los criterios habituales de compra de la mayoría de las organizaciones.
Las empresas quieren saber de dónde proceden los materiales, cuál es su porcentaje de contenido reciclado, si son reciclables una vez utilizados o qué impacto ambiental generan durante su fabricación y transporte.
La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento diferenciador para convertirse en una necesidad competitiva. Además, el consumidor final es cada vez más exigente y demanda que las marcas demuestren un compromiso real con el medio ambiente.
Rajapack ha conseguido disminuir el uso de plástico en sus embalajes. ¿Cómo se ha desarrollado este proceso?
En los últimos años hemos logrado reducir aproximadamente un 18% el uso de plástico en nuestras soluciones de embalaje.
La principal estrategia ha sido sustituir determinados materiales por alternativas basadas en papel siempre que la aplicación y los requisitos técnicos lo permiten.
No obstante, también es importante evitar simplificaciones. El plástico sigue teniendo una función importante en determinados usos industriales y logísticos. Por eso creemos que no se trata de demonizar este material, sino de utilizarlo de forma más responsable.
Cuando el plástico sigue siendo necesario, incorporamos contenido reciclado para reducir la utilización de materia prima virgen y minimizar el impacto ambiental asociado a su producción.
¿Qué alternativas al plástico están ganando protagonismo en el sector?
Actualmente, el papel es la alternativa que más crecimiento está experimentando.
Su versatilidad permite sustituir numerosas aplicaciones que tradicionalmente dependían del plástico, especialmente en el comercio electrónico y la protección ligera de productos.
También estamos observando una evolución interesante en materiales biosostenibles. Hablamos de soluciones desarrolladas a partir de recursos renovables o residuos vegetales, capaces de ofrecer propiedades similares a determinados plásticos convencionales y que, en muchos casos, son biodegradables o compostables.
Es cierto que estas alternativas todavía pueden tener un coste superior, pero representan una opción cada vez más atractiva para empresas comprometidas con la sostenibilidad.
Nuestra prioridad siempre es ofrecer soluciones de papel cuando es técnicamente viable. Cuando no es posible, recurrimos a materiales plásticos fabricados con contenido reciclado y completamente reciclables.
Si existen tantas alternativas, ¿en qué situaciones sigue siendo imprescindible utilizar plástico?
Hay aplicaciones en las que la protección del producto es prioritaria y no siempre existe una alternativa que ofrezca las mismas prestaciones.
Aspectos como la resistencia mecánica, la impermeabilidad o la absorción de impactos siguen siendo fundamentales en muchos procesos logísticos.
Cuando hablamos de mercancías frágiles, productos sensibles a la humedad o cadenas de transporte especialmente complejas, determinados tipos de plástico continúan ofreciendo el nivel de seguridad más adecuado para garantizar que el producto llegue en perfectas condiciones a su destino.
Por ello, nuestra estrategia consiste en utilizar plástico únicamente cuando aporta un valor funcional claro y hacerlo siempre priorizando materiales reciclados frente a materias primas vírgenes.
¿Qué ejemplos demuestran mejor este cambio hacia embalajes más sostenibles?
Uno de los ejemplos más visibles son los sobres de ecommerce.
Hace unos años era habitual que prácticamente todos los sobres de envío estuvieran fabricados en plástico. Hoy el mercado está evolucionando rápidamente hacia soluciones elaboradas principalmente con papel.
Además, estos sobres han mejorado notablemente sus prestaciones. Actualmente incorporan sistemas de acolchado de papel para proteger el producto, cierres reforzados y cintas adhesivas dobles que permiten reutilizar el mismo sobre para devoluciones.
En Rajapack observamos una creciente demanda de este tipo de soluciones, ya que combinan sostenibilidad, funcionalidad y una experiencia de usuario más alineada con las expectativas actuales del consumidor.
¿Está siendo el consumidor el principal impulsor de este cambio?
Sin duda.
Los consumidores son cada vez más conscientes del impacto ambiental asociado a los residuos de embalaje y esperan que las marcas adopten medidas concretas para reducirlo.
Esta demanda está impulsando una transformación en toda la cadena de suministro. Los datos que manejamos muestran un crecimiento continuo de las soluciones basadas en papel y una reducción progresiva de determinadas referencias fabricadas con plástico convencional.
La sostenibilidad se ha convertido en un criterio de compra que influye directamente en las decisiones empresariales y en la innovación dentro del sector del embalaje.
El futuro de las alternativas al plástico en el embalaje y la economía circular
Para Sandra Marimón, el futuro de las alternativas al plástico en el embalaje pasa por encontrar el equilibrio entre protección, eficiencia logística y respeto por el medio ambiente.
La reducción del plástico seguirá siendo un objetivo importante, pero la verdadera transformación vendrá de la mano del ecodiseño, la utilización de materiales reciclados, el impulso de la reutilización y la apuesta por soluciones que faciliten la economía circular.
El crecimiento del papel, los materiales reciclados y las soluciones reutilizables demuestra que las alternativas al plástico en el embalaje ya son una realidad para muchas empresas. El reto ahora es seguir innovando para ofrecer embalajes cada vez más eficientes y sostenibles sin comprometer la protección de los productos.
En este artículo puedes consultar nuestros 5 principios básicos para un embalaje más sostenible.

