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Ahorro de tiempo, aumento de productividad y eficiencia: mejorar la logística de un almacén es hoy en día un factor clave para las empresas. El continuo crecimiento del comercio electrónico y la multiplicación de los pedidos a enviar por día requieren una gestión óptima en la cadena de suministro y la elección correcta del equipamiento para almacén.

Sigue nuestros 10 consejos para mejorar la logística de tu almacén.

Una buena logística en el almacén permite mejorar el funcionamiento de tu empresa

1. Elige la estrategia de logística adecuada a las necesidades de tu almacén

Un pequeño almacén que envía 50 pedidos al día no sigue la misma estrategia que un almacén que tiene más de 1,000 envíos diarios.

Identifica tus necesidades, evalúa tu almacén y la cantidad de pedidos que se realizan antes de establecer tu estrategia logística.:

  • Pequeña logística: para unos 50 pedidos al día, 500 m² de almacén con un equipo de 5 personas, la organización no requiere estrategia particular: el picking se realiza a medida que se realiza el pedido y los miembros del equipo pueden hacer diferentes funciones en función de la necesidad.
  • Logística estructurada: Más de 50 pedidos al día, el almacén deben ser más profesional, la distribución de los productos debe ser rigurosa, el picking debe realizarse por lotes de pedido y a cada miembro del equipo se le debe asignar una tarea en particular.
  • Logística industrializada: Más de 1.000 pedidos por día, el almacén debe automatizarse para conseguir que el ritmo aumente. El director de logística debe instalar un WMS (Warehouse Management System), que es un software de administración de almacén para optimizar el procesamiento de pedidos.
  • Externalización de logística: La última opción, práctica pero costosa, consiste en subcontratar una logística especializada de almacenamiento de terceros, capaz de hacer frente a importantes picos de actividad.

2. Mejorar el entorno de trabajo

  • Limita los desplazamientos innecesarios: Optimiza la distribución de los productos en las estanterías para facilitar el picking.
  • Limita el transporte de cargas pesadas: Equipa tu almacén con carros de transporte, carretillas plegables o transpaletas. Evitarás el riesgo de accidente laboral y quitarás mucho trabajo a tus empleados.
  • Invertir en equipamiento de calidad también es una opción importante para mejorar el entorno de trabajo: un WMS de alto rendimiento, lectores de códigos de barras, pantallas, etc., facilitará el trabajo de los miembros del equipo y reducirá la tasa de errores logísticos.
  • Las máquinas también ayudan: Las máquinas de envolver, las de producción de relleno o las selladoras, dependiendo de tus necesidades, pueden agilizar mucho el trabajo.

Material para el almacén

3. Estructurar y ordenar el espacio en el almacén

El buen uso del espacio es fundamental para no transformar tu almacén en un campo de batalla.

Para estructurar el espacio, debes:

  • Establecer un sistema de numeración de todos los productos y crear rutas logísticas que conducirán rápidamente al producto deseado.
  • Delimitar las áreas de almacenamiento y trabajo: áreas de sobrestock, áreas de almacenamiento, áreas de picking, áreas de llegada y salida, áreas de carga y descarga, etc.

4. Especializar las tareas de cada uno de los empleados

Cuanto más profesionalizado esté un almacén, más precisas serán las tareas a realizar por los equipos. Y si los empleados tienen un buen conocimiento de sus tareas, la actividad del almacén será mucho más eficiente.

Distribuye las tareas de cada uno a partir de las diferentes zonas del almacén: picking, preparación de pedidos, recepción, envío, embalaje, franqueo, etc.

5. Establecer una zona de stocks de alta rotación

En cada almacén hay productos con una alta rotación, son los más solicitados por los clientes y, por lo tanto, los más solicitados por los miembros del equipo.

Se recomienda crear una zona especial para el almacenaje de estos productos, una zona cerca del área de llegada y el área de embalaje/envío.

6. Organizar productos dependiendo de su clase logística

Para mejorar la administración de tu almacén, considera clasificar tus productos de acuerdo con sus especificidades:

  • Productos pesados o voluminosos (que requieren un manejo dedicado y técnico)
  • Productos frescos
  • Productos personalizables (que pasan del espacio de almacenamiento al área de fabricación para terminar en el área de empaquetado)…

Esta organización te ahorrará tiempo durante el flujo logístico (recepción de pedidos, picking, envío de pedidos).

7. Usar la técnica de cross-docking

El objetivo del cross-docking es que el producto esté lo mínimo posible en tus instalaciones. El cross-docking es una técnica de logística donde los productos se descargan en su llegada a tu almacén y se mueven directamente hasta el transporte de carga sin pasar por el stock, de esta forma se consigue que no se almacenen.

El cross-docking tiene muchas ventajas ya que cuanto más tiempo está un artículo almacenado, más disminuye su valor y más aumenta las posibilidades de roturas, pérdida o robo.

8. Centrarse en la preparación de productos similares

Muy importante debido a que puede ahorrarse tiempo de picking: si se observan que hay órdenes de entrega de un mismo producto, se conseguirá la ventaja de prepararlas al mismo tiempo y evitar el ir y venir del picking más de una vez.

La preparación de varios pedidos similares permiten ganar tiempo en el picking

9. Automatizar la gestión de las roturas de stock

Gestionar las roturas de stock es un rompecabezas logístico permanente: además de provocar interrupciones en la cadena de suministro, los desabastecimientos generan insatisfacción entre los clientes.

Cuando esto sucede, puede activar un procedimiento automatizado con los equipos de servicio y ventas. El método más común es el envío automático de una advertencia por correo electrónico de la próxima devolución al stock del producto afectado.

10. Realizar controles de calidad para evitar errores

A los clientes no les gustan los errores en los pedidos. El desafío de una buena gestión logística es por lo tanto evitarlos tanto como sea posible.

Con el control de calidad, los pedidos se revisan en cada paso importante del proceso de logística: llegada del producto, picking, embalaje y envío.

Este control se puede realizar más rápidamente por medio de un escaneo que verifica el número y la precisión de los productos en el momento del empaquetamiento.

Siguiendo estos consejos, puedes mejorar rápidamente la gestión logística de tu almacén y mejorar el rendimiento.

A esto, no debemos descuidar la elección de un buen operador capaz de ofrecer un seguimiento de sus paquetes, hasta la entrega final.

Los tres puntos clave para recordar:

  • La organización es la palabra clave en la gestión logística: un almacén estructurado de acuerdo con las necesidades reales de la empresa, una especialización de tareas, una organización de los productos de calidad que ahorrará tiempo y eficiencia.
  • El entorno de trabajo debe ser lo más agradable y seguro posible para proteger la salud de los empleados.
  • Los consejos simples, como áreas de alta rotación, cross-docking, administración automatizada de desabastecimiento, permiten una mejor gestión logística del almacén a largo plazo.

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Categorías: Productos

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